A quién sirve la plataforma.
El Capítulo Acarigua está diseñado para fortalecer a quienes producen, median, enseñan, investigan y sostienen la vida cultural contemporánea en la región centro-occidental de Venezuela. Sus beneficiarios directos incluyen artistas, trabajadores culturales, jóvenes y educadores; sus beneficiarios indirectos incluyen comunidades locales, públicos digitales, investigadores e instituciones culturales.
Cuatro grupos directos, una plataforma compartida.
Artistas
Artistas visuales y creadores con prácticas activas vinculadas a memoria, territorio, desplazamiento, diáspora, identidad y reconfiguración cultural. La plataforma ofrece documentación profesional, visibilidad estructurada, acceso a formación y conexión con públicos locales y digitales.
Trabajadores culturales
Curadores, mediadores, archivistas, productores, gestores y educadores que trabajan en contextos culturales fuera de la capital. El programa fortalece capacidades técnicas y metodológicas para que el ecosistema regional pueda sostener procesos de documentación, formación, mediación y acceso público más allá del periodo de financiación.
Jóvenes
Jóvenes participantes de la región centro-occidental que normalmente tienen menos acceso a circuitos de arte contemporáneo, formación cultural y espacios institucionales. La plataforma los incorpora como públicos activos, participantes en mediación y futuros agentes culturales.
Educadores
Docentes, facilitadores y educadores comunitarios que pueden integrar contenidos, metodologías y recursos del programa en su propio trabajo educativo. La transferencia de herramientas permite que el impacto continúe circulando después de la fase inicial del proyecto.
Alcance ampliado a través de recursos públicos y digitales.
Comunidades locales
Personas y comunidades de Acarigua-Araure y del estado Portuguesa que acceden a actividades públicas, mediación cultural, contenidos educativos y espacios de participación vinculados al programa.
Investigadores
Investigadores, docentes universitarios y estudiantes que podrán consultar documentación, materiales metodológicos y recursos de archivo sobre cultura contemporánea venezolana desde una perspectiva regional.
Instituciones culturales
Museos, fundaciones, centros culturales y organizaciones de la sociedad civil que pueden utilizar la metodología, los aprendizajes y los contenidos producidos como referencia para nuevos procesos culturales.
Públicos digitales
Audiencias en línea que accederán a contenidos, recursos, materiales formativos y documentación abierta, ampliando el alcance del programa más allá del territorio físico de implementación.
La inclusión se diseña en la forma de trabajar.
Inclusión geográfica
La plataforma se sitúa intencionalmente en Acarigua-Araure y no en Caracas. Fortalecer infraestructura cultural fuera de la capital es una decisión programática: permite reconocer territorios, públicos y prácticas que suelen quedar fuera de los circuitos nacionales de mayor visibilidad.
Participación juvenil
La juventud no aparece como público secundario. Es parte central del diseño: participa en procesos de mediación, formación y acceso a contenidos culturales, y se reconoce como una generación capaz de sostener nuevas formas de vida cultural regional.
Acceso público y continuidad
La inclusión se vuelve operativa mediante actividades abiertas, materiales reutilizables, documentación accesible y recursos digitales. El objetivo no es producir un evento aislado, sino dejar capacidades, contenidos y herramientas que puedan seguir utilizándose.